4 de novembro de 2011

CERRADO TEMPORALMENTE POR ARREBATO DE ESCRITURA COMPULSIVA. PERDONEN LAS DISCULPAS.


No, no os animéis, cachorritos. Esto no es un adiós, es un hasta luego. Así que, tranquilos. En un mes, más o menos, estaré de vuelta. Lo siento, es lo que hay. Todavía no me he cansado de la experiencia, y aún siguen haciéndome gracia las reacciones —las buenas y las malas— a mis entradas. Así que no me voy para siempre, sólo me tomo unos días para dedicarme a una divertida locura que me propuso mi habitual colega de escritura: el NaNoWriMo.
Y eso, ¿qué demonios es?, preguntaréis. Pues podéis verlo en esta página: www.nanowrimo.org . Para los que no tengáis ganas de mirar —o de traducir—, os cuento: básicamente se trata de escribir una novela de cincuenta mil palabras en un mes. Desde el uno al treinta de noviembre. Sin parar, sin pensarlo demasiado. Sólo escribir y escribir, y escribir. Tampoco es tan difícil, no creáis. Sólo hay que escribir mil seiscientas sesenta y siete palabras diarias, y eso se hace del tirón si te lo propones. Y yo me lo he propuesto muy en serio. Más que nada porque, como sabéis, ya me he quejado más de una vez de estar bloqueada y blablá, y esto me parece una idea tan buena como cualquier otra para salir del círculo vicioso en el que estoy metida: «No escribo porque estoy desganada, estoy desganada porque no escribo, y entonces no escribo porque…» Y así hasta el infinito...
Y ¿por qué va a funcionar esto y no simplemente el mentalizarme para ponerme a escribir por mí misma? Pues porque no hay mejor acicate que el querer evitar la humillación pública, la verdad. Que en el NaNoWriMo no ganas nada. Bueno, sí, si al llegar a final de mes tienes tus cincuenta mil palabras te felicitan y te dicen que ganaste y todo es maravilloso y genial y todo eso. Pero ganar, ganar, no ganas más que esas cincuenta mil palabras que le has arrancado a tu teclado, y que, oye, bien mirado ya es bastante recompensa. Así que eso, no ganas… Pero puedes perder, conste: puedes perder tu orgullo sin remedio, porque esto se basa en que se lo cuentes a todo el mundo, que te registres en la página y tengas el apoyo de los demás participantes, que hasta el gato sepa que estás participando para que no puedas volverte atrás. Y yo es que soy muy orgullosa.

Total, que la cosa empezó el día uno de noviembre y hasta ahora no he conseguido sacudirme totalmente la pereza, pero al menos ya le he arrancado al teclado unas siete mil palabras, más que suficientes para cubrir el cupo diario de mil seiscientas y pico. Y espero que en los próximos días la cosa vaya aumentando hasta llegar a mi marca habitual de unas dos mil quinientas palabras entre semana y más o menos el doble cada día del fin de semana. Porque lo único que pretendo conseguir es eso: recuperar las ganas, volver a enamorarme del hecho de escribir y congraciarme con el teclado. Ya veremos si lo consigo. Por ahora, el pronóstico es bueno.
Y nada más por ahora, cachorros. Si no tengo ganas de comentar nada en este mes sobre mi aventura literaria, o sobre cualquier otra cosa, nos vemos a primeros de diciembre con el veredicto. Deseadme suerte… Bueno, si queréis, claro.

5 comentarios:

  1. ¡Mucha suerte! Un reto es un reto así que a por ellos. Ya nos contarás qué sale de aquí.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Hombre, lo que va a salir ya te lo digo ahora: algo surrealista, enloquecido y repleto de humor depravado... Como casi todo lo que yo escribo XDXD

    Y gracias por los ánimos ;) Ya os iré contando si me veo con ganas de sentarme delante del teclado a describir la experiencia, que bastante me he propuesto teclear ya XD

    ResponderEliminar